Vistas de página en total

domingo, 3 de agosto de 2014

Un truco/castigo que suelo utilizar cuando 'no hago los deberes'

A mi, hacer 10 kilómetros, me da mucho palo. Correr, digan lo que digan, da mucha pereza. Es cierto que una vez que nos enfundamos las zapatillas no hay temporal que nos pare y que nos cuesta poco saltarnos a la torera el límite de distancia o tiempo fijado. Pero hasta ese momento nos pesa el alma una barbaridad...

Para motivarme y cumplir con la labor imagino un juego, busco obligaciones o simplemente me convenzo de que hay que hacerlo y, además, disfrutarlo. Sucede que en mi interior está el 'Yo cerebro' y el 'Yo corazón'. El primero es el que un buen domingo de agosto por la tarde se quedaría en el sofá deshojando horas hasta el lunes por la mañana o, como máximo, haría lo mismo pero tumbado a la bartola en  una playa. El segundo, el que me cae mejor, es el que le echa coraje y huevos, el que tira del carro.

Hoy me ha pasado una de esas cosas. Llevo posponiendo lo de salir a correr varios días. Si os soy sincero me cabrea pensarlo pero las prioridades han sido otras. En lugar de dejar que mi 'Yo cerebro' se libre de esta de rositas, 'Yo corazón' ha decidido darle una lección. Para ser riguroso con los entrenamientos hace ya algún tiempo que me castigo a mi mismo cuando no hago lo que toca. En este caso me he castigado teniéndome que levantar de la playa a las 16.00 horas de un buen domingo para cascarme 10 kilómetros por una ruta bastante 'rompepiernas'. Para que se/me jorobe. Además teniendo en cuenta que ayer se me complicó la noche por las fiestas de Llucmasanes y me fui a dormir a las 5 de la mañana y bien hidratado a conciencia de cerveza, la obligación/castigo ha sido merecida. Aunque en mi defensa diré que fui y volví a las fiestas caminando. Jejejeje.

Es una práctica muy habitual y la verdad es que me funciona porque cuando no me apetece entrenar pienso que en la siguiente tirada tendré que hacer el doble de kilómetros o de tiempo y cuando ya llevo unas cuantas, la pereza se marcha rápido y me pongo al lío. Es uno de mis trucos, ser estricto conmigo mismo. Es un consejo que, además, se puede extrapolar a cualquier situación del día a día. Si no estás satisfecho por el trabajo que has hecho o si en casa has tenido un mal día, exígete más y da lo mejor de tí mismo.

Otro truco que me gusta es salir a correr con el perro. Se llama 'Pi' y la verdad es que entre Clara y yo lo tenemos muy en forma. Le encanta correr detras de las pelotas de tenis que le tiramos. La verdad es que su instinto es correr. Es un perro 'hacendado', de marca blanca, una mezcla de sobras que quedaban en la estantería, pero es un gran perro. No me gusta llevármelo por Camí de Cavalls primero  por respeto a otros usuarios del camino que puede que no le gusten los animales o desconfíen de ellos (yo he tenido más de un disgusto con un dueño despistado y pasota) y segundo porque está prohibido soltarlo.

La cara de felicidad que pone el animal cuando subimos, bajamos, giramos, corremos, andamos... No tiene precio. Es la misma, para que os hagáis una idea, a la que se nos queda a nosotros cuando dejamos todos los problemas atrás para salir a trotar un rato. Si, cara de tontorrón feliz. Aunque hoy no os negaré que hemos pasado un poco de sed.

He visto que el primer capítulo de 'Dino Hero' ha tenido éxito y a la gente parece que le ha gustado. La verdad es que me debería cambiar el nombre a 'Dino idiota', 'Dino tonto' o 'Dino despistado' porque he ido a entrenar sin la Go Pro, me la he dejado. He hecho un video aprovechando la tirada con el móvil. OS PIDO DISCULPAS de antemano. Prometo que no volverá a suceder. Es una de esas cosas raras que se nos ocurre cuando vamos corriendo y que nos parece que la debemos compartir.

La verdad es que dejando a un lado los problemillas que he tenido para ponerme a correr estos últimos días, la ambición de cara al proyecto la tengo al máximo. Tengo muchísimas ganas de empezar con las tiradas largas, perderme tres y cuatro horas por algún camino, pero tengo los piés en el suelo y sé que no es el momento. El primer objetivo que nos hemos fijado con Xavi Martos, mi preparador psicológico de la empresa FX Advance, es que el día 1 de septiembre pueda hacer 20 kilómetros sin que el día siguiente sea un suplicio. 

A día de hoy sé que los puedo correr sin problemas pero acabaría tan tocado y con molestias que luego estaría unos días acordándome negativamente de ellos y creo que si me pasara lo único que conseguiría sería retroceder en lugar de avanzar en este camino de siete meses en el que nos hemos metido.

Por lo demás, todo en orden. Todavía pendiente de diseñar el plan de trabajo que incluirá gimnasio y piscina, si todo va bien, y que espero que me ayude a terminar las tres ultra trails de Baleares en 2015.

Sin más, un abrazo para todos. Salut i KM! :)


PD: Creo que me he pasado escribiendo hoy. Prometo ser más breve el próximo día.

2 comentarios:

  1. Ànims i benvigut al mon dels bloggers!! una aferrada desde Mallorca, per maig ens tornam a veure per CDC!!

    ResponderEliminar
  2. Esper que si, Pau! Només falta veure si serà com a participant o com a speaker jejeje Una aferrada i molts de km! :)

    ResponderEliminar