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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Mi motivación: 'Nobody said it was easy'

El cerebro humano, el propio al menos, se deja manipular de una forma tremendamente fácil. Puede que en la misma tarde te sientas eufórico yendo al trabajo porque acaba de sonar tu canción favorita en la radio y que unas horas después, inmerso ya en el entrenamiento que toca, te sientas hundido en la miseria, cansado, hastiado o simplemente hecho polvo. Es entonces cuando nunca viene mal una dosis de motivación.
En el tiempo que andamos en esto del correr como cabras pero con sentido, muchos hemos localizado y focalizado nuestra frase perfecta. Aquel puñado de palabras que ya sea un domingo a las 5 de la mañana o un viernes a las 10 de la noche, nos inspiran a calzarnos las zapatillas, la camiseta chula de entrenar y tirar al monte, al asfalto o al Camí de Cavalls.

La mía es una frase que me acompaña desde el día que me la enseñaron. ‘Nobody said it was easy’. Forma parte de la canción ‘The Scientist’, de Cold Play. Es una banda a la que recurro muy habitualmente para entrenar porque la sencillez y la calidez de sus letras me inspiran. A correr y a pensar. Nadie dijo que fuera fácil. Creo que resume perfectamente la filosofía que rodea a todo este mundillo del ‘running’.


Primero, eliges entre las tropecientas carreras que se ofrecen aquella que te ilusiona. Segundo, diseñas un plan de trabajo o entrenamiento. Tercero, lo empiezas, lo sigues puntualmente, lo mandas al carajo unas tres o cuatro veces en aquellos tres o cuatro días en los que crees que no avanzas o que no llegarás a nada. Cuarto, milagrosamente y sin saber la razón recuperas la confianza en ti, en el plan de trabajo, en la humanidad y te abrazas a aquello de que ‘nadie dijo que fuera fácil’. Cinco, te vacías en mitad de la carrera para disfrutar con cada paso, cada metro, cada kilómetro y sentirte invencible en la línea de meta.

Otra canción que también me empuja cuando hace falta, es ‘A Sky Full of Stars’, del mismo grupo. Ya os digo que Cold Play me sirve de buena gasolina cuando las piernas aflojan. 


Otro truquillo que suelo utilizar antes de salir a entrenar es prepararme algunos videos virales de estos que te ponen a tope. No, no videos de esos que estáis pensando y que abundan en Internet. Hablo de montajes que te aseguran que nada es imposible, que cualquier esfuerzo vale la pena, que todo lo que hoy entrenas es una primera victoria para el mañana o simplemente que tú eres el campeón. Este video que os pongo a continuación es mi preferido y recuerdo que me lo envió Dani Coll el día que fuimos a hacer la Trail de Formentera. Me lo envió la noche antes de la carrera y se me quitaron las ganas de dormir, quería salir a correr sin perder tiempo y aprovechando la motivación. ¿Qué os parece?  ¿Tenéis alguna canción que os motive especialmente para entrenar o algún video?

A nivel técnico, comentaros que para el 1 de septiembre me propuse como objetivo ser capaz de correr 20 kilómetros en un entrenamiento sin que el cuerpo me despreciara al día siguiente. Bien, conseguido. El lunes pasado corrí 20 kilómetros a un ritmo casi todo el rato de 5 minutos pero como en el circuito el último kilómetro y pico son en subida al final el crono marcó de media 5:07, lo que no está nada mal.

El miércoles pasado probé de entrenar en Camí de Cavalls y a pleno sol, de las 9.30 a las 11.30 y fue muy duro. Hice el tramo que une Sa Mesquida con la cala de Sa Torreta, pasado Es Grau y me salieron unos 13 kilómetros con mucho sube y baja. Estoy acostumbrado, de momento, a correr por asfalto y de noche por lo que mi cuerpo lo acabó pagando y acentuó la demanda de agua. Pude controlar los momentos críticos y caminar lo que no alcancé a correr, aunque es cierto que si no pensé en sentarme y enviarlo todo a tomar viento unas cinco veces, no lo pensé ninguna.


El entrenamiento sirvió, además, para hacer un trabajo sobre campo del proyecto que estoy llevando a cabo de la mano de FX Advance y Xavi Martos y Gaspar Roura, mis ‘coachs’. Consistió en incrementar los sentimientos mientras corría y tomar nota de aquellos aspectos físicos que me condicionaron el entrenamiento. Dolores, molestias y demás. Creo que lo hice bien, muy bien de hecho, porque incluso analicé los aspectos que me rodeaban más allá de lo físico y descubrí que cuando sales a entrenar y el panorama pinta complicado, tienes que cargar en el reproductor de música una buena lista de canciones que te motiven y no una selección de música que en realidad sirve para arrimar cebolleta en alguna discoteca. 

martes, 2 de septiembre de 2014

Perder para ganar


Perdón. Lo sé. A los que soléis pasaros por esta página os he dejado unos días abandonados, mi culpa. El verano es sinónimo de vacaciones y mientras los que las hacen son tus compañeros de trabajo el resultado es que se te multiplica el trabajo y acabas hasta el gorro de estar delante del ordenador, lo que complica que cuando llegue a casa me ponga a teclear otra vez. La noticia positiva es que no he dejado de correr ni de entrenar. La negativa es que de un tiempo a esta parte me rodea un halo negativo que condiciona todos los entrenamientos y que espero que se resuelva coincidiendo con el fin del verano y del calor.


Lo mejor de entrenar en una isla es que cuando acabas
puedes combatir el calor con un buen baño... :)
Las últimas dos semanas que os he abandonado he cumplido prácticamente con todo lo previsto. Ir acumulando kilómetros en tandas de entre 13 y 16 kilómetros, siempre por asfalto y aparcando de momento las series. El problema es que el calor todavía ahoga. La última tirada la hice el martes, y las sensaciones fueron tan malas que a falta de 2 kilómetros para terminar el entreno me puse a andar porque estaba literalmente empapado en sudor. Y eso que corrí de las 21.15 a las 22.30. Me agobié bastante por el calor y la cabeza me falló.

Llevo cinco años corriendo y creo que he llegado a un punto en el que conozco mi cuerpo y las sensaciones que experimenta. Hasta ahora había podido salir a lo largo del verano en el mismo horario sin necesidad de llevar agua –Eso sí, pegándome una buena hidratación previa- y no había tenido problemas. Ayer, lo reconozco, un bidoncito de agua hubiese ayudado a terminar el entreno. ¿Fue una derrota? Comentémoslo…

La vida, de momento, me ha enseñado que para ganar primero tienes que perder. Tienes que verte sin ninguna opción de victoria y en el pozo para entonces, cuando ya nada puede ir peor, no tener otro remedio que ir adelante. Por eso creo que entrenamientos en los que las sensaciones son tremendamente malas también son necesarios y más si los consigues acabar entera o prácticamente.

A nivel psicológico –Que me habéis comentado que es lo que verdaderamente os llama la atención-, con Xavi Martos, de FX Addvance, hemos estado trabajando las fobias a partir de ejercicios que buscan reducir la angustia que puedan generarme a la hora de entrenar. Son técnicas de liberación emocional. También hemos tratado el tema de la autoimagen, la relación que hay entre nuestro mundo interior y el exterior y lo que nos puede afectar en el rendimiento.

Ya me tocó empuñar el micro en la Compressport Trail Menorca
camí de Cavalls 2014.

A nivel anecdótico, comentaros que el pasado 8 de agosto me tocó hacer de ‘speaker’ en la carrera de la Luna Llena, en Sant Lluís. Vinieron más de 1.000 personas entre participantes, acompañantes y público en general. ‘Lo del micro’ es algo que me gusta porque me permite animar a los que corréis y, como alguno me habéis confesado, haceros sentir especiales. No os sintáis únicamente especiales por el hecho de que os nombre, sentíroslo cada día porque realmente lo sois. Si una persona da el máximo en aquello que hace, se vacía y acaba convencido de que ha hecho todo lo que podía, esa persona es especial. Es un ganador, un superdeportista de élite, un macho alfa… Como queráis llamarlo. No esperéis que un pelma con un micro os lo haga sentir. No lo necesitáis.