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viernes, 17 de octubre de 2014

Correr y la vida van de la mano. PRIMER VIDEO GO PRO!

Cuantos más kilómetros recorro más claro tengo que la vida y el hecho de correr van de la mano. O del pie. O como quiera que se junten dos conceptos que a priori pueden parecer tan lejanos y acaban juntos. Personalmente no creo que haya entrenamientos positivos y negativos, aunque alguna vez lo haya dicho en caliente. Todos los entrenamientos suman y aportan aunque no siempre en los aspectos que imaginábamos y por eso nos cuesta valorarlos.


Hoy, varios meses después, debuto con mi primer video íntegramente editado con la GoPro. Sé que hace semanas que lo esperabais pero la verdad es que ando limitado de tiempo y cuando salgo a correr me centro en otras cosas y con más facilidad de la que querría me dejo la cámara en casa o la cojo y me olvido de la tarjeta de memoria… Sí, soy un desastre pero como podéis ver poco a poco voy cumpliendo. A lo que iba.

Aquí tenéis un resumen de mi entrenamiento del pasado domingo en el que rescataría de entre lo más destacado el breve encuentro que tuve con Pere, un deportista que lo mismo te acaba una carrera de 185 kilómetros que te hace un Ironman, para quitarse el sombrero. 32 kilómetros por Camí de Cavalls con mucha humedad, excelentes sensaciones al principio, las piernas me pedían kilómetros, pero pasando sed a ratos –sobre todo hasta llegar a Es Grau, que no sé qué kilómetro era- y hambre –Sólo me llevé un gel y dos barritas-. Otro error es que perdí mucho tiempo en cosas que no eran las de correr como el hecho de tener que parar en el super des Grau a repostar y, ya en Sa Mesquida, invertir más de 20 minutos con unos amigos que me encontré allí para ponernos al día. Todo hizo que sintiera las piernas cada vez más pesadas y que me cansara, pero no dejan de ser excusas.

Al final el chivato del móvil me sopló que cayeron 32 kilómetros en más de 4 horas. A los enfermos de las marcas les parecerá horroroso o lo calificarán de mal entreno. Yo prefiero quedarme con que mi cuerpo respondió bien cuando no le quedaba agua y que cuando le entró el bajón entre Es Grau y Sa Mesquida y pensaba que no iba a seguir, me zampé las cuestas y el asfalto hasta llegar a Maó más fresco que una rosa. No sé si se lo debo a las barritas energéticas de Isostar o a que alguien desde arriba me echó un cable.

Lógicamente acabé cabreado al llegar a casa. Tenía a Pi, mi perro, meándose porque su dueño hizo el panoli en el Camí de Cavalls y se retrasó en su cita mañanera. Se portó como un campeón, no solamente no se comió el sofá –una práctica a la que se ha aficionado últimamente- sino que demostró una firmeza y una entereza en su contención digna de admirar.

Lo que os comentaba, que en la vida como en el correr tienes días que parecen más malos que buenos y momentos en los que lo único que te apetece es arrojar la toalla pero no queda otra que seguir adelante porque lo que ahora te parece un gran problema o una gran cuesta poco después resulta que tampoco no era para tanto y la cuesta se ha transformado en una rampa que te hace ir más rápido que nunca. Y todo es más fácil.
Sobre el video… Qué os voy a contar… La primera vez que me senté a escribir también me salió un ñordo impublicable pero se publicó porque fallando es como se llega a aprender. Confío que los próximos vídeos serán mejores pero al menos ya he dado el primer gran paso de publicar el primero… Tened piedad, majos, que no me conformaré con esto e iré a más! LO PROMETO!



Espero que todos y todas estéis entrenando y disfrutando de este verano que se resiste a partir y de este otoño mareado que nos regala aún mediodías de playas vacías increíbles con la mejor de las compañías. Gracias a mi fotógrafa particular.

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