Cuantos más kilómetros recorro más claro tengo que la vida y
el hecho de correr van de la mano. O del pie. O como quiera que se junten dos
conceptos que a priori pueden parecer tan lejanos y acaban juntos. Personalmente
no creo que haya entrenamientos positivos y negativos, aunque alguna vez lo
haya dicho en caliente. Todos los entrenamientos suman y aportan aunque no
siempre en los aspectos que imaginábamos y por eso nos cuesta valorarlos.
Hoy, varios meses después, debuto con mi primer video
íntegramente editado con la GoPro. Sé que hace semanas que lo esperabais pero
la verdad es que ando limitado de tiempo y cuando salgo a correr me centro en
otras cosas y con más facilidad de la que querría me dejo la cámara en casa o
la cojo y me olvido de la tarjeta de memoria… Sí, soy un desastre pero como
podéis ver poco a poco voy cumpliendo. A lo que iba.
Al final el chivato del móvil me sopló que cayeron 32
kilómetros en más de 4 horas. A los enfermos de las marcas les parecerá
horroroso o lo calificarán de mal entreno. Yo prefiero quedarme con que mi
cuerpo respondió bien cuando no le quedaba agua y que cuando le entró el bajón
entre Es Grau y Sa Mesquida y pensaba que no iba a seguir, me zampé las cuestas
y el asfalto hasta llegar a Maó más fresco que una rosa. No sé si se lo debo a
las barritas energéticas de Isostar o a que alguien desde arriba me echó un
cable.
Lógicamente acabé cabreado al llegar a casa. Tenía a Pi, mi
perro, meándose porque su dueño hizo el panoli en el Camí de Cavalls y se
retrasó en su cita mañanera. Se portó como un campeón, no solamente no se comió
el sofá –una práctica a la que se ha aficionado últimamente- sino que demostró
una firmeza y una entereza en su contención digna de admirar.
Lo que os comentaba, que en la vida como en el correr tienes
días que parecen más malos que buenos y momentos en los que lo único que te
apetece es arrojar la toalla pero no queda otra que seguir adelante porque lo
que ahora te parece un gran problema o una gran cuesta poco después resulta que
tampoco no era para tanto y la cuesta se ha transformado en una rampa que te
hace ir más rápido que nunca. Y todo es más fácil.
Sobre el video… Qué os voy a contar… La primera vez que me
senté a escribir también me salió un ñordo impublicable pero se publicó porque
fallando es como se llega a aprender. Confío que los próximos vídeos serán
mejores pero al menos ya he dado el primer gran paso de publicar el primero…
Tened piedad, majos, que no me conformaré con esto e iré a más! LO PROMETO!
Espero que todos y todas estéis entrenando y disfrutando de
este verano que se resiste a partir y de este otoño mareado que nos regala aún
mediodías de playas vacías increíbles con la mejor de las compañías. Gracias a
mi fotógrafa particular.
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