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martes, 18 de agosto de 2015

Se levanta el telón... De nuevo

En la Cursa del Toro hubo más de 1.000 participantes
mientras que en la de la Lluna Plena llegamos a los 1.200.
Y el fofito simpático del micro es un servidor.
Se levanta el telón y aparece un muchacho que pesa más de 100 kilos y que en algún tiempo se dedicó a esto del correr y que ahora le dedica más tiempo al micro. ¿Cómo se llama la película? 'El glotón simpático'. ¿Y el nombre del actor? Dino Gelabert-Petrus.

Así es, después de cuatro años, he conseguido comer deliberadamente hasta regresar a los 100 kilos. 101,7 para ser croquetos. Quiero decir concretos. Oficialmente peso una tonelada. Así se entiende lo pesado que resulto alguna vez ejerciendo de 'speaker'. Sí, lo sé, encima de fondón me he vuelto algo gracioso y vago.

A lo que íbamos. Se levanta el telón un 17 de agosto y el escenario está vacío. Vacío de retos deportivos, se entiende. Hoy he arrancado mi temporada como corredor y lo he hecho con una salida de más de una hora en la que mi único objetivo ha sido empezar a depurar todo lo que llevo bebido y comido este verano. El sábado, sin ir más lejos, coqueteé con un kilo de solomillo de ternera además de sus ganchitos, sus doritos con salsa, pimientos de Padrón, patatas con mayonesa y demás. Es la tónica. Comer, comer, comer y volver a comer. Creo que me quedé en unos 800 gramos de deliciosa carne para mi solo.

En lo que va de verano me ha tocado hacer de 'speaker' en la Cursa Benéfica del Toro, en la de la LLuna Plena y en la travesía de Macaret. Aquí con un grupo estupendo de gente. El problema es que cuando me toca micro no me tocan kilómetros.
Con esta rutina en la que la isotónica que me suele acompañar en los últimos meses se basa solamente en cerveza, puedo afirmar todo lo orgulloso que uno pueda estar que en un año aproximadamente he engordado unos 6 ó 7 kilos. Falta de entreno, comer mucho y mal, nervios, estrés y dejadez han propiciado que mi cuerpo presente el peor estado en los últimos cuatro años. Me atrevería a afirmar que incluso seis pero no lo recuerdo muy bien.

Es cierto que llegué a pesar 114 kilos pero entre la tripa asomaba algún músculo que daba margen para que me autoengañara. Jugaba a rugby en Barcelona con otros que eran más altos, más fuertes, más rápidos y más pesados que yo y necesitaba una dieta que por entonces flirteaba en exceso con la comida basura (Trash food es una expresión que me ha gustado siempre).
El pasado jueves participé en la cronoescalada de
la Ermita de Ferreries sin haber entrenado y
casi me da un síncope. Terminar supo mejor que cualquier
medalla o trofeo.

El exceso de cosas ha propiciado que dejara abandonado este blog hasta arreglar ciertos asuntos que ahora me dejan más margen de maniobra para entrenar, correr, ponerme en forma y meterle una patada al Dino vago para que se vaya a tomar por culo. Y en eso estamos. Es más, en eso me he puesto.

A diferencia de hace un año cuando imbécil de mí me fijé el reto de correr la trail de Formentera (la hice), Serra de Tramontana (Estuve lesionado y por trabajo tuve que renunciar) y la Camí de Cavalls (la lesión y la falta de entrenos hicieron que renunciara), este año me lo planteo de otro modo. Mi objetivo es llegar a 95 kilos.

Imagen de mi primer entrenamiento.
Tiempos muy malos, mucho calor y
saliendo a probar qué tal.
Quiero reorientar mis comidas, mi rutina y mi entrenamiento para encontrarme bien físicamente. No me fijo en mente ninguna competición en concreto porque la experiencia del año pasado me ha demostrado algo que sabía pero que creo que olvidé en algunos momentos: "Para correr primero hay que saber andar". O como dice el anuncio de Aquarius, me vine muy arriba.

De momento arranco la temporada solo, sin nadie que me asesore ni me guíe y basándome un poco en las sensaciones que muestra mi cuerpo. No es lo ideal pero creo que le he exigido mucho al cuerpo y considero que lo conozco mínimamente para poder encarar las primeras semanas a solas.

De nuevo os invito a esta aventura en la que compartiremos kilómetros, aventuras, anécdotas y, porqué no, algo de música. Aquí os dejo un tema que lleva semanas rondándome en la cabeza y que me acompaña en estros primeros kilómetros de la temporada 2016-2017.




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